logo
Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque.
+387648592568
info@elatedthemes.com
Eighth Avenue 487, New York
Instagram Feed
Search
Entradas
Platos fuertes
Postres
Bebidas

Blog

Confitería Colonial

Introducción

Nada como un rico postre después de degustar los más exquisitos platos, tenemos un postre a base de vainilla, nuestro delicioso Rollo de Nuez al Maple y Helado de Vainilla, un hojaldre crujiente relleno en conserva de nuez y maple acompañado en perla de helado artesanal de vaina de vainilla, una propuesta decadente y de exquisito sabor y elegancia. Para saber más acerca de muestra exquisita oferta culinaria, así como también de nuestros servicios, puede visitar nuestra página web:http://agavesrestaurant.com/.  Para comunicarse puede realizarlo por WhatsApp a través del (477) 763.0095. Estamos abiertos de lunes a miércoles de: 1:00 pm a 12:00 am, de jueves a sábado de 1:00 pm a 12:00 am y los Domingos de 1:00 pm a 8: 00 pm.

Confitería Colonial

México es uno de los lugares del mundo que cuenta con una de la más amplia variedad de productos autóctonos que dan vida a una gastronomía única y llena de muchas sorpresas extraordinarias. Estos ingredientes propios de esta tierra, mezclados con otros foráneos que se han acoplado al clima de las diferentes regiones que abarca este hermoso territorio, han dado parte a ese mestizaje que origina este arte culinario del cual nos tenemos que sentir eternamente orgullosos.

Así podemos observar desde el desierto de Chihuahua hasta la Selva de Chiapas y encontrar la pluralidad de los diferentes productos que componen nuestra cocina, en especial nuestra dulcería y confitería. Alegrías, palanquetas, cocadas, dulces de leche, garrapiñados son producto de esa mezcla de nuestros ingredientes con muchas de las técnicas europeas que llegaron con la Conquista. Se podría decir que con estas recetas de estos antiguos dulces mexicanos, se da testimonio de que somos los más alegres y consentidos herederos del mestizaje.

Sin duda alguna el descubrimiento de América, ha sido uno de los grandes acontecimientos de la historia humana. La llegada de los españoles a este lado del mundo trajo con ellos, una marca imborrable para todos los que habitamos este inmenso continente, pero sobretodo esa marca quedo muy bien grabada en nuestra gastronomía. La introducción de la pastelería y la repostería europea, podría decirse que estampo un antes y un después en la gastronomía mexicana.

El mestizaje se fue forjando lentamente y con mucha consistencia. De esa convivencia diaria entre negros, indígenas, españoles, mulatos, criollos; se fueron formando las bases sólidas de una cultura, una forma de vivir, de practicar la religión y hasta de cocinar. Fue en esa tarea diaria de alimentación, en esas grandes cocinas coloniales, en especial en los conventos y parroquias y en los fogones familiares donde convergían las mujeres indígenas, mulatas, españolas y criollas donde precisamente brota la cocina mexicana.

La gran mayoría de los dulces y postres que se conocen en la actualidad, tienen sus orígenes en la época prehispánica. En el México Prehispánico lo niños solían consumir las hormigas necuazcatl, también conocidas como hormigas mieleras o juchileras, ya que se caracterizaban por capturar la miel dentro de sus cuerpos… de esta forma comenzó el nacimiento de los dulces típicos mexicanos.

Una vez que llegaron los españoles y con ellos los religiosos, los indígenas comenzaron a conocer ciertos productos que llegaron de Europa. El principal de ellos en lo que confitería se refiere, el Azúcar.

De la Caña de Azúcar

Una vez llegado este producto originario de Asia, pero traído por los europeos, se comenzó a cultivar. La caña de azúcar, debido principalmente a las grandes bondades y la diversidad de las condiciones climáticas del territorio. Y luego, como narran las historias, con el paso del tiempo, fueron las monjas y religiosas dentro de los conventos, las principales responsables de que los indígenas comenzaran a preparar dulces mexicanos.

Estas monjas trajeron con ellas una amplia gama de recetas, de las cuales en su mayoría eran de origen árabe. Turrones, palanquetas de diversas semillas, macarrones de leche, yemas, alfajores, ates, frutas cristalizadas, alfeñiques, jamoncillos, entre otras.

Gracias a que las mujeres mexicanas trabajaban en los conventos con las monjas, estas conocieron nuevos ingredientes. Esa mezcla de las técnicas de elaboración con los ingredientes autóctonos de México, dio como base las recetas mas antiguas en lo que a dulces mexicanos se refiere. Comenzaron a cubrir con azúcar los diferentes productos de la geografía mexicana, como las calabazas, la piña, el chilacayote, la biznaga, que hoy en día se conocen como frutas cristalizadas.

La mezcla de los productos españoles con los indígenas dio como origen, dulces clásicos como la cocada. Se cree que la combinación de los dulces conventuales y la imaginación e ingenio de los indígenas mexicanos fueron la clave para obtener los buenos dulces que desde entonces han ido pasando de generación tras generación.

De todos los colores, tamaños y formas, los dulces mexicanos además de ser una tradición gastronómica regional y nacional, forman parte de la historia debido a su herencia mestiza de la época de la Conquista. Este arte culinario paso de los conventos a las fábricas artesanales; estos dos estilos de cocina: la española y la indígena se fusionaron y trascendieron desde las manos de las monjas y esclavas mulatas de esa época colonial hasta el día de hoy.

México cuenta con una amplia variedad de productos regionales; frutas, semillas, que se han convertido en piedra angular de lo que conforma la repostería tradicional. Puebla, cuenta con el mayor número de dulces típicos, seguido por el estado de México, Guanajuato, Michoacán y Tlaxcala.

Con más de 300 dulces, además del famoso y delicioso camote con sabores a frutas, en Puebla destacan los borrachitos, rollitos de harina con azúcar y licor, los mazapanes, pasta de cacahuate y los muéganos de harina de trigo y caramelo.

Del Hojaldre

Una vieja y antigua anécdota cuenta que un maestro pastelero de origen francés, de nombre Claude Lorrain también conocido como Claude Gellée, hacia el año 1613 preparó una especie de empaste muy especial para hacer unos pasteles que eran las verdaderas delicias de esa época; el hecho curios es  que se dio cuenta de que en el procesos de  elaboración por olvido omitió añadir la materia grasa necesaria, así que para remediar el terrible el fallo, comenzó a  estirar la masa de manera bien fina, añadiendo la grasa entre las capas, doblando y volviendo a estirar tantas veces hasta que la grasa quedara bien distribuida y fuera totalmente homogéneo.

El producto resultante para su sorpresa fue cuando horneó las piezas de esta masa y descubrió unos pasteles de consistencia sumamente ligera, crujientes y esponjosos. Parece sencillo, pero la realidad es que no es fácil lograr este entramado de manera artesanal, además de que necesita de mucha dedicación, debido a que durante el proceso de extender dar las vueltas correctamente hay que dejar descansar la masa y refrigerarla para poder manipularla. Además, de hecho existen fórmulas muy específicas para elaborar correctamente el laminado, asi como tipos de vuelta tales como media vuelta, vuelta sencilla, vuelta doble, entre otros.

Para saber más acerca de muestra exquisita oferta culinaria, así como también de nuestros servicios, puede visitar nuestra página web:http://agavesrestaurant.com/.  Para comunicarse puede realizarlo por WhatsApp a través del (477) 763.0095. Estamos abiertos de lunes a miércoles de: 1:00 pm a 12:00 am, de jueves a sábado de 1:00 pm a 12:00 am y los Domingos de 1:00 pm a 8: 00 pm.

Leave a Comment